Entradas‎ > ‎

Nochevieja 2012

publicado a la‎(s)‎ 3 ene. 2013 10:52 por Lapezoneria de Nigüella   [ actualizado el 3 feb. 2013 8:08 ]
¿Quién está embarazada?
Como ya viene siendo habitual, celebramos la cena de fin de año en La Pezonería. No si es porque la crisis hace mella en los bolsillos o porque al caer el día en lunes se prestaba a guardar puente, antes de que los suprima Mariano Bros, pero el caso es que casi tenemos que abrir las dos plantas del local; entre pezoneros y amig@s estábamos 26, y eso sin contar los que permanecen ocultos hasta el verano, aproximadamente.

La tarde fue larga y para alguno/a (no doy pistas) se complicó en exceso, ya se sabe que con la euforia la bebida corre más de la cuenta y en un día de estos no dosificarse bien supone una retirada antes de hora. En cualquier caso, es una tarde de esas que se dejan aparcados los problemas cotidianos y se disfruta al máximo de las últimas horas que le quedan al terminal año. Disfrute que fue amplificado por la cantidad de sorpresas que nos íbamos llevando conforme avanzaba la tarde. No digo más que para el 2013 va a ser el año del baby boom para Nigüella, nada menos que cinco alumbramientos son los que se esperan y como decía alguna: "espera que aún no hemos terminado".  Una cosa está clara, que para el 2031 no faltarán quintos para sacar a San Vicente.
A punto de comenzar la cena

Del bar a la peña a tomar la última cena, del año quiero decir, devorando los manjares que por la tarde los más voluntariosos habían preparado. No recuerdo muy bien todo lo que había pero la lista era larga: langostinos, canapés variados, cóctel de marisco, embutido, queso, jamón, bolitas de no se qué rebozadas, patas de cangrejo, ...; y como plato fuerte, Ana nos preparó un solomillo relleno digno de el mejor de los restaurantes del mundo, aderezado el plato con salsas variadas provocaba en nuestro paladar un orgasmo de sabores sin par. Los postres no se quedaron atrás, la tarta de tres chocolates que trajo Eva a parte de consistente resulto exquisita, mágnificas cocineras y reposteras en los fichajes extrajeros de la peña.

Finalizada la cena, el consabido brindis y de ahí pasamos al reparto de regalos propiciado por nuestro amigo el invisible, el cual nos encaminó hacía el bar para tomar las uvas.
El grupo
Algunos decía que el bar este año tenía pintas de discoteca, por los focos de colores que se habían colocado en su interior. Yo mismo pude contrastar mi opinión con alguno que más que una discoteca parecía un discobar de alterne. Bueno, pareciera una cosa u otra a la hora precisa todos tomamos las uvas al son de las doce campanadas de medianoche. FInalizaba así un año, el 2012, pero comenzaba otro, el 2013, que aunque contiene ese número maléfico para algunos, seguro que nos trae más alegrías que el pasado, como mínimo esos cinco alumbramientos.
Luego el cava tomo protagonismo y euforizó más si cabe a unos y otros haciendo repartir besos y abrazos por doquier. De esta manera se fue viviendo la fiesta del nuevo año y con nuestra disco móvil improvisada hicimos mover el esqueleto a unos y otros.

La noche se alargó más de la cuenta y como todos los años, los más valientes acabaron en La Pezonería, como si no hubiesen tenido bastante con la tarde y la noche que llevaban. Tampoco es que pueda hablar yo mucho, pues no se si por la obligación periodística siempre soy uno de los que acaban con los más noctámbulos.

Sea como sea, desde La Pezonería queremos felicitar el año nuevo a todos los que nos siguen a través de este nuestro pequeño espacio virtual, deseando a todos: "Salud, dinero y amor".

Salud ‎‎‎(dinero y amor)‎‎‎




Comments